Parque Tercer Milenio en el Camilo Torres, Bogotá

Entre las Artes

La Arquitecta Diana Wiesner le cuenta a los estudiantes del colegio Externado Nacional Camilo Torres el proceso creativo que condujo al diseño y construcción del Parque tercer Milenio en Bogotá


Diana Wiesner
Diana Wiesner, arquitecta paisajista y urbanista, es profesora de la Universidad de Los Andes, Directora Ejecutiva de la Fundación Cerros de Bogotá, líder de la idea de la conservación recreativa de los cerros orientales de Bogotá, asesora el  diseño del espacio público y paisajístico de varios proyectos e investigadora de planeamiento urbano y paisaje.  Ha sido ganadora de varios concursos nacionales  e internacionales, entre estos: en el 2002  obtuvo  Primer premio en la Bienal de Arquitectura de Quito, en la categoría Reconocimiento a la Investigación: Manual Verde, en el marco de  Plan de Arborización para Bogotá. En el 2006,  el proyecto Parque Tercer Milenio obtuvo el Premio Nacional de Arquitectura 2006, siendo co-directora del equipo técnico que lo diseñó. También así ha obtenido el 1º premio en los concursos nacionales por el diseño del Centro Internacional de Comercio Popular San Victorino de Bogotá, y de los parques Acuático Ocafam Melgar , Histórico y Ecológico en Tame- Arauca.   
Actualmente cursa estudios de Doctorado en Urbanismo en la Universidad Central de Caracas.

El 13 de Marzo del 2008, en el Instituto Nacional de Educación Media Francisco de Paula Santander, del barrio Kennedy de Bogotá, la Señora Roberta De Alencastro Guimaräis sostuvo una emotiva conversación con docentes y estudiantes alrededor de:  El Carnaval de los Niños en Río de Janeiro, como reto de planeación estratégica y cultural.

Luz Marina Alfaro, Coordinadora del Colegio Externado Camilo Torres donde se realizó esta entrevista – taller presentó así a la arquitecta Wiesner: “Ella quiere hacer una exposición sobre cómo la arquitectura paisajística transforma los espacios. Es importante que ustedes, chicos del Camilo y del Panamericano, entiendan cómo la ciudad a la cual pertenecen, es parte de sus vidas y se pregunten cómo apropiarse de esa ciudad, de esos paisajes desde el punto de vista de la arquitectura. Uno no puede recorrer la ciudad como un fantasma porque todos le damos vida y además, en la medida que nos apropiemos de ella, la hacemos más o menos habitable. Los dejo entonces con la Doctora Wiesner, Arquitecta.

  1. Concebir ideas nuevas
  2. Hacer el parque
  3. Reflexiones críticas
  4. Un contexto cultural e histórico
  5. Proyección a la comunidad
  6. Recomendaciones a los maestros

Concebir ideas nuevas

Un diálogo pedagógico: La mente dibuja, la mano cuenta

Casi todos los estudiantes dibujaron. Para muchos jóvenes las canchas de básquet y futbol son lo más importante; si hicieran un parque no podrían ser sin canchas. Otros conservarían un muro donde pudieran hacer grafiti, donde cualquiera se pudiera expresar, otros las esculturas, una fuente, una rampa … La Arquitecta Diana Wiesner comienza su charla saludando a los estudiantes y comentándoles que este día van hablar sobre la ciudad y específicamente sobre los parques. Con el fin de motivarlos a interesarse por el tema, y de sostener un diálogo con ellos, los invitar a vivir por un momento la experiencia contemplativa de la que surgen ideas nuevas, concretamente alrededor de la evocación del parque que para cada uno sea el mejor. Les propone que cierren los ojos y piensen en el parque que tengan más cerca de sus casas, donde hayan jugado, y en lo que les parezca más importante de ese parque o de esa plaza. Luego les pide que de la manera más espontánea y sintética posible dibujen la imagen que han evocado, sin preocuparse de si es bonita o fea. Les da diez minutos para hacer el dibujo. 

La arquitecta les comentó:

 “Yo creo que ustedes todo el tiempo se están imaginando cosas, historias. Uno siempre está creando cosas en su mente, pueden ser correctas o incorrectas. Por ejemplo, si ahora les preguntara qué le pondrían a ese parque para que fuera mucho más bonito, para que fuera mucho más lindo de lo que está hoy en día, ya estarían empezando a generar un proceso creativo. Si miramos por la ventana de este salón vemos un árbol muy cerca y un pedacito de parque, ¿Qué quisieran hacer para conservarlo, para que estuviera muy bonito y lo disfrutaran más? ¿Cómo se llama el árbol que está ahí? …”

Un estudiante pregunta: “¿Se le tendrían que consultar a los vecinos del parque las ideas que uno tiene?” 

Diana contesta:  “La pregunta que tú haces es muy buena porque consultarle a las personas es una obligación en todos los casos. Pero es difícil acoger esas ideas de todos, por ejemplo, si son cincuenta personas y todos tienen ideas distintas, entonces se recogen las ideas más comunes”.

La Arquitecta invita a los estudiantes a mostrar sus dibujos.

 “Aquí en este dibujo, ¿Cómo se produce esto? en lo que usted acaba de hacer con el dibujo en un papel está diciendo que hay prados, puentes, juegos de niños, árboles, está contando todo lo que hay en ese parque.. fíjense que los hizo tridimensionales. Observen que solamente viendo el dibujo, uno ya entiende qué es un parque. No me tiene que explicar nada, de pronto él explica y aparecen mil cosas más. Muchas vecesel plano tampoco dice todo. Si quieres cuéntame un poco, qué es lo que te pareció importante del parque.

El estudiante: “Es un parque muy grande…”

La Arquitecta señala en el dibujo: “Uno puede entender que pasan vías cerca, hay muchos servicios, canchas, topografía, zonas verdes, árboles… y ¿eso son cómo grafitis? Hay dibujos y se ve que hay actividad porque hay personas dibujadas en él. Fíjense que es como un plano, y tú eres el único que puedes evaluar lo que estoy diciendo, ya que refleja mucho pero no absolutamente todo. Cuando uno no puede contar todo en un dibujo o en un plano, hace en una maqueta. Uno tiene que contar, explicar, escribir para transmitir qué es lo que quiere hacer. Los medios en la arquitectura no son solamente los planos y las maquetas, sino también escritos y dibujos en tres dimensiones, fotografía, montajes, video. Todo lo que uno se pueda imaginar que sirve para mostrar cómo se puede hacer eso.

“Imagínense que yo les hubiera puesto un ejercicio en el que escribieran cómo era el parque. Más difícil. Yo soy profesora de arquitectura y hago este ejercicio con los estudiantes, les digo “escríban sobre un parque conocido”. No digan que parque es, los demás tienen que adivinar. Muchas veces nos damos cuenta si lo escribe una mujer o un hombre porque la forma de percibir de los hombres es distinta a la de las mujeres. Ellas ponen mucho más detalle, es más poético.” 

“¿Cuántos de aquí son de Bogotá? Y ¿qué es lo que más les gusta de Bogotá?
Estudiante: “Las zonas verdes”.

La arquitecta dice: “Yo había propuesto hacer una salida con ustedes al parque, ojala la podamos hacer todavía”.

¿Si les parece importante que hayan árboles en un parque? ¿Qué tengan el mismo árbol o árboles distintos? 

Estudiantes: “Sí, varios porque se ve más bonito, es saludable”.

“Siempre les digo a los estudiantes: “tú te pareces a un Chicalá”. Me hacen unos ojos como diciendo: “yo a qué me pareceré del Chicalá”.  A cada uno le pongo un nombre de un árbol. Nunca se les olvida por lo menos ese árbol cual es. Es una manera para aprender sobre los árboles. Ustedes los miran y dicen: tiene cara triste o alegre, qué me transmite. No importa que no sepan el nombre pero si descubrir qué le transmite ese árbol. Es lo importante. ¿Te produce alegría, por ejemplo?. Si a alguno el parque le produjo miedo puede ser por árboles muy oscuros, tenebrosos o por los troncos…. 

Estudiante: “O por la gente que hay”.

La naturaleza, fuente de inspiración desde la infancia

La Arquitecta Wiesner cierra el ejercicio con los estudiantes para continuar con la narración de cómo llegó a hacer parte del equipo directivo del parque tercer milenio. Cuenta: 

“De niña y de joven, a la edad de Ustedes, me gustaba jugar con los animales y estar muy cerca de los árboles y de las zonas abiertas. Me gustaba mucho el campo, caminar por el campo … En la ciudad, jugaba en el jardín de la casa con otros niños casi siempre en relación con la naturaleza, con los animales , juagaba cuando paseaba el perro…Le tenía tanto afecto a los animales y pensé que iba a estudiar veterinaria, pero cuando estaba en el colegio tenía que disectar un sapo, tenía que matarlo y no pude. No fui capaz!  Pensando que debía hacer esto para estudiar veterinaria ya no quise estudiar esa carrera. 

Yo tenía habilidad para el dibujo, me gustaba pintar, pero no sabía en que consistía la arquitectura. Al colegio jamás vino un arquitecto a hablarnos sobre esta profesión. La arquitectura la escogí por azar, sin saber si iba a estar en la carrera correcta. En la universidad me enseñaron a imaginar cómo puede llegar a ser determinado espacio, a observar la ciudad, a hacer proyectos... 

Yo soy de Bogotá, a mí lo que más me gusta de esta ciudad son sus montañas. Me parecen espectaculares, ninguna de las ciudades del mundo tiene las montañas que nosotros tenemos. Construir aquí pensando que la ciudad es paisaje y acercar la gente a la naturaleza para que se emociones es algo que me gusta mucho de la carrera que estudié. 
 

San Victorino

El Cartucho

Cómo fue ´apareciendo´ el proyecto del parque Tercer Milenio

Ninguno de los 62 estudiantes de 16 a 18 años sabía quien fue el Alcalde Peñalosa. Un empleado del  colegio recordaba el problema los bolardos.“El parque Tercer Milenio era antes una zona completamente construida donde habían muchos problemas sociales, donde vivían personas indigentes en la calle, era el sitio que llamaban El Cartucho. El alcalde Peñalosa decidió que esa zona debía ser un parque. No fue un arquitecto, fue la alcaldía la que dijo: “vamos hacer este parque, porque la comunidad lo pide. Se decide que es una zona con muchos problemas y tiene que transformarse”. Se decidió que para mejorar toda esa zona que se llamó El Cartucho, que son veinte hectáreas con muy pocos árboles, con poca cantidad de vegetación, con los cerros como fondo del paisaje, se transformara en un parque. 

Tener en cuenta cómo va a percibir la gente el parque que será para ella, es un insumo muy importante para uno como diseñador. Lo que uno quiere es que las personas se emocionen cuando lleguen al parque. ¿Cómo se puede hacer eso? Pidiéndoles que traigan cosas que les gusten que representen sus ideas, o que describan sus expectativas. Así que se tuvo en cuenta la opinión de la gente, pero no fue fácil. Las ideas que se recogieron de la comunidad proponían que fuera un parque pasivo, sin tantas canchas, que fuera verde, que tuviera más actividades y por eso sólo se puso una cancha para el colegio que está ahí al lado”.

Primeros Planos Parque Tercer Milenio
Trabajo en Equipo

“Un equipo de muchas personas nos reunimos para convertir la zona en parque. Nos preguntamos: ¿Qué queremos hacer? Siendo este un paisaje tan triste como era la zona del Cartucho, que era muy oscuro, deprimido y con personas con muchos problemas dijimos: “hay que ponerle más alegría a esa zona, volverla más bonita. Un parque o un proyecto de estos es bastante difícil, se necesita trabajar en equipo con varios profesionales como Ingenieros, y Biólogos. Como equipo empezamos a discutir qué sería bueno que tuviera el parque, qué problemas hay en el lugar. Veíamos por ejemplo, que alrededor de ese sitio no vivía mucha gente, que las viviendas están más lejos, retiradas. 

Queríamos decir que la ciudad es paisaje. ¿Qué es paisaje natural? Es todo lo que uno ve alrededor antes de que existiera la ciudad. Si uno cierra los ojos y se pregunta: ¿Qué existía antes de Bogotá? Pues solamente la montaña, la sabana y los ríos. Todo eso lo transformó la ciudad, completamente. Los parques otra vez le dan naturaleza a la ciudad y son espacios donde las personas puedan estar en contacto con la naturaleza. En general a todas las personas les gustan los árboles y los espacios abiertos. Pensamos en cosas emocionantes para la gente.

Reuniones en la Alcaldía de Bogotá

¿Parqueadero subterráneo?… ¿Un parque con rejas?

“De la Alcaldía se propuso que tuviera parqueadero subterráneo, o sea sótano. Nosotros propusimos que entonces debajo del parque debería haber un mercado y sitios de comunicación, donde la gente se encuentre. Es un sector en que las personas han dejado de vivir y cuando no hay barrios o no hay gente viviendo en una zona, ésta empieza a volverse cada vez peor, se empieza a deteriorar. No solamente queríamos hacer el parque, sino que también se ofrecieran ambientes agradables para atraer más viviendas alrededor. 

De la Alcaldía nos dieron la orden que el parque debía tener rejas ¿Quién dibuja el parque con rejas? Nosotros nos opusimos a las rejas en un parque que debía ser público. Nos dijeron: “esa zona es muy peligrosa tienen que poner rejas”. Dijimos que no porque los parques son de todos y deben reflejar cómo la sociedad quiere que sea esa sociedad.

Un arquitecto barranquillero muy famoso que se llama Jean Carlo Mazzanti que hizo parte del grupo. (Él hizo la biblioteca de Medellín que parece unas piedras. También una biblioteca de España) es muy fuerte en sus ideas, pero no es paisajista, es arquitecto. Entonces algunas de sus ideas se tuvieron que acoger después de varias discusiones. Como por ejemplo, llenó el parque de postes y lámparas porque le fascinaban, aunque a mi no me gustaban. Me hubiera parecido mucho más bonito que se vieran las lámparas enterradas para que la iluminación no fuera tan evidente. 

“Entonces podemos decir que la idea de hacer ese parque Tercer Milenio fue colectiva, pero en este caso iniciamos un proceso creativo en el que el Alcalde tuvo gran influencia, tomaba gran parte de las decisiones, las que teníamos que ingeniosamente incorporamos a nuestra propuesta. A todos nos interesó que la zona se transformara para recuperar partes bellas de la ciudad, a ver si eso alegraba a la gente, si de golpe, incluso animaba a los que estaban viviendo allá para que vieran que su sitio no era tan triste, tan deprimente.”

Plano Parque Tercer Milenio

Plano Parque Tercer Milenio

Maqueta Parque Tercer Milenio

Los Dibujos y las Maquetas

“Los primeros dibujos resultaron de lo que el Alcalde quería, lo que necesitaba el sector y lo que nosotros como arquitectos pensamos que podría ser. 

 “Para transmitir qué es lo que uno quiere hacer, como vimos en el ejercicio realizado, tiene que contar, explicar, escribir. Los medios en la arquitectura no son solamente los planos que se dibujan y coordinan con ingenieros, también  lo son las maquetas, los escritos,los dibujos en tres dimensiones, la fotografía, los montajes … Le mostramos al Alcalde todos los planos y las ideas a través de dibujos, perspectivas y maquetas.

Un dibujo refleja mucho pero no absolutamente todo. Cuando un dibujo no puede reflejar todo esto lo hace una maqueta porque muestra todas las dimensiones. Para las personas que no son arquitectas es más fácil entender las cosas con una maqueta. Para el equipo de la Alcaldía y para la comunidad dibujamos y les mostramos los trabajos a través de una maqueta. Las  maquetas permiten ver mejor cómo puede ser la obra que se planea, porque es muy difícil imaginarse un espacio solo dibujándolo”

Traje estas maqueticas para que los estudiantes las aprecien, una es de un quiosco para un parque, como un Yarumo que se cierra y se abre.”

Todas las casa de la zona se tumbarían, y pensando en qué hacer con esa demolición, con la cantidad de tierra que saldría, con los muchos escombros y lo costoso que sería trasladarlos, propusimos que estos escombros se quedaran en el sitio. Con la demolición de esas casas nos inventaríamos unas montañas dentro del parque. Hicimos maquetas con el computador para ver cómo se verían estas montañas o taludes en el parque. Simulamos todo el parque incluyendo el colegio que quedó en este.

Hacer el parque

Preparar el terreno

terreno-tercer-milenio-gr (1).jpgTodas las construcciones que había en la zona las tumbaron y se empezó la construcción del parque. Se demolieron las casas y se crearon unas montañas artificiales, taludes ataja vientos alrededor del parque. Luego se taparon con tierra y vegetación. Con esos taludes quisimos que se vieran más los cerros y las montañas; al estar el talud en primer plano y las montañas más atrás, lejos, se aprecia la belleza del perfil de las montañas, se resaltan los cerros orientales. No sólo hicimos que se recuperara todo eso que se demolió, pusimos también unos límites que le dan un sentido más recogido al parque, que lo aíslan bastante del ruido de la décima y no lo encierran, que al contrario lo embellecen. Con los taludes se remplazó de alguna manera la reja. Estas son ideas de un arquitecto, que dice: “hagamos esto para que se resalte más la montaña y generamos otra montaña que se vuelva como un mirador”. 

La próxima vez que vayan al parque, háganse en la décima que es bastante ruidosa y después se hacen adentro. La décima es uno de los sitios más ruidosos de Bogotá pero cuando se hacen adentro del parque, el ruido disminuye. Los taludes se chupan todo el ruido y si hay mucho viento, también lo disminuye.

Los Pisos

pisos-tercer-milenio2.jpgEl Alcalde Peñalosa quería que el parque fuera mucho más duro. La primera fase es muy dura porque fue durante el periodo Peñalosa. Afortunadamente en la segunda etapa logramos meter mucho más verde y casi todo lo que iba a ser duro es verde ahora o de material triturado de ladrillo.

Si se dan cuenta la mayoría de Bogotá está construida de ladrillos. Cuando sobra ladrillo de las construcciones no lo utilizan. Nosotros pensamos que lo que se demuele debería ser reutilizado en los parques, que sería más económico, pero no está permitido en las normas que tenemos para los parques. Sólo se puede en ladrillo o en cemento, cosa que es absurda.

 Hicimos caminos como si fueran ríos porque por aquí pasaban los ríos San Agustín y San Francisco. Las fuentes se hicieron para que la gente se sintiera más refrescada.

Los árboles

arborizacion-parque-gr3.jpgYo soy paisajista, además de ser arquitecta, aprendí a saber los nombres de los árboles, a entender cómo funciona la ciudad con la naturaleza. Determinamos todos los árboles que podía tener ese sitio. 

Propusimos muchos tipos de árboles que ayudan a reducir la velocidad del viento y también a disminuir el ruido. Ustedes saben que a los parques casi no los mantienen, ni les echan agua, ni se interesan por los árboles. Entonces propusimos vegetación que fuera de bajo mantenimiento, especies que resistieran. Hicimos una selección de árboles y plantas que aguantaran el no mantenimiento. Una idea un poco curiosa de unas personas de la alcaldía, fue que como la zona se le llamaba El Cartucho pusiéramos flores de cartucho para recordarlo. Para mí es más importante la gente que poner flores de cartucho, pero…este es el resultado de decisiones de muchas personas.

Queríamos que las flores fueran muy alegres. La mayoría de los árboles son nativos y atraen los pájaros. Quisimos que en una zona tan triste volvieran a haber pájaros en el parque. Cuando empezaron a sembrar los árboles, se oía el ruido de los pájaros. Eso para mí, en mi infancia, era algo que me producía mucha alegría. Siempre lo tratamos de traer en nuestros proyectos. 

Se planeó y diseño el parque con muchos árboles, pero pasó que los sembraron chiquiticos, por eso en el parque se ven muy pocos. Yo que soy paisajista, peleé muchísimo porque no se gastaran tanta plata en cemento. Cuando van a contratar al que pone los árboles le pagan muy poquito y los siembran muy chiquitos. Además nadie sabe ni cuales son, entonces de los que sembraron se murieron muchísimos. Es muy importante preguntarse qué paso con esos árboles, por qué no los vuelven a sembrar.

Les voy a comentar una cosa que viene al caso. Hay unos árboles, como los Urapanes que llegaron a Bogotá procedentes del Japón hacia 1935 – 1945, traídos por  el experto en jardines Hochino, para adornar la ciudad durante la Conferencia Panamericana. ¡Y se llenó toda Bogotá con Urapanes! Unos años más tarde llegaron de la China unos bichos que atacaron a todos los Urapanes de Bogotá. Es un bicho que se llama chinche chupador. Como allá hay estaciones, en invierno este se congela. Como acá siempre es verano y nunca hay invierno, (hay lluvia pero no nieve), pues el bicho se siguió comiendo los Urapanes y se menguaron. Ya los Urapanes se están recuperando y están bien. Por cosas como esta, para hacer este parque se tuvo en cuenta que es importante sembrar muchos tipos de árboles, así se evita lo que hubiera podido pasar en Bogotá si todos los Urapanes se hubieran muerto. Nos hubiéramos quedado sin árboles. Tampoco hay que pensar lo que repiten a veces los colegios y las universidades: que los árboles que no son nativos son malos, que no se deben sembrar.

Los juegos infantiles en el parque

juegos-infantiles-gr4.jpgEran mejores estos palos con los que los niños jugaban que los juegos que se pusieron en el parque. Siempre tratamos que los parques tengan otras cosas y que la gente las tome como un juego. En ese caso, se pensaron los taludes. Lo único es que es difícil podar ese pasto porque es muy empinado.

Por lo general hacen los juegos prefabricados, todos iguales, sobre un pavimento casi duro. Yo me opongo a estos juegos porque los niños se rompen las rodillas. En este parque logramos que el piso del juego fuera de arena, como se hacía tradicionalmente para que los niños caigan y no se hagan daño.

Reflexiones Críticas

Observar para ser creativo

Creo que las personas que diseñan y tienen cierta creatividad son buenos observadores. Han observado por ejemplo, los grandes árboles que hay enfrente al Museo Nacional? Son Cauchos Sabaneros, alguna vez representaron a Bogotá. Ahora la representan el Nogal, que es era árbol sagrado de los Muiscas.

En la medida en que se es observador, en que se observan cambios en la ciudad que nos llaman la atención, estos se van guardando en la mente y uno se va imaginando cosas que pueden ser correctas o no, y cuando hay que hacer una propuesta arquitectónica esta aparece. 

Sobre el parque

5parque-tercer-milenio-gr.jpgEl parque tercer milenio no es finalmente un proyecto tan bueno, pero para mí fue un ejercicio muy interesante. Hoy día uno lo ve desde la arquitectura y tiene muchos errores, en gran parte porque la opinión de otras personas cambió cosas. No estamos completamente felices con el resultado. Nos produciría más felicidad que estuviera lleno de gente y de árboles grandes, pero como está aislado por Transmilenio y no hay vivienda alrededor es muy difícil que la gente lo disfrute, que es lo que nos gustaría que pasara. 

De lo que nosotros propusimos inicialmente no todo se hizo. Desafortunadamente en la alcaldía decidieron qué no se hacía. Solamente se hicieron el parque y los parqueaderos. Los logros dependen de muchas decisiones. Puede haber una intención muy buena de lo que uno quiere, pero uno tienen que acogerse al consenso, o sea a la mayoría de las personas que deciden, por ejemplo quedó una alameda central dura por decisiones que se hicieron después, cosas que nosotros no planeamos. 
Hay cosas que no le gustan a la gente, pero hay que aprender. Cada vez que uno hace un trabajo, se da cuenta de los errores que cometió y dice: “Bueno, la próxima vez que haga otro parque no voy hacer esto”. 

6parque-tercer-milenio2-gr.jpgOtra cosa que quiero señalar: En Bogotá ponen los mismos juegos en todos los parques como si todos los niños fueran iguales. ¿Aquí cuántas personas hay? Todos son diferentes. Tienen una manera de ver el mundo distinto. Los juegos de los niños, que están aprendiendo a percibir el mundo, deberían ser variados y diversos.  Esa es la primera crítica que hago de todos los parques que hacemos en Bogotá. Desafortunadamente es una norma y a los arquitectos nos obligan a poner esos juegos impersonales, sin ningún sentido para una comunidad.

Tampoco me gusta algo que pasa allá, es que si el niño se quiso bañar y jugar en la pileta, pues deberían dejarlo, pero no dejan ni meter el pie. Se prohíbe mucho. Existe el parque para que la gente pueda expresarse libremente. Como dijo uno de Ustedes: Si hay un muro para hacer grafitis pues que se hagan grafitis. Los parques son el lugar de todos, donde se encuentran, se enamoran, donde conocieron a alguien especial. Ojala pasen todas esas cosas en el parque, no hay que prohibir.

Consultar a la comunidad para hacer un parque

7parque-tercer-milenio-3-gr.jpgMe pregunta un estudiante si yo se porqué en Ciudad Bolívar están tan descuidados los parques, les voy a contar algo al respecto: En ciudad Bolívar, durante el periodo de Peñalosa, se construyeron más o menos tres mil parques en cuatro años. Pasa que por el afán de hacer tantos, se cometieron muchos errores. De hecho, hubo gente que diseñaba parques en Ciudad Bolívar y ni siquiera iba al sitio. Yo supe la historia de un lugar, era un parque en el que antes había una Virgen y un árbol. Era un terreno  muy inclinado. El arquitecto en su afán de construir los cien parques que tenía que diseñar, nunca fue al sitio y lo primero que hizo fue hacer quitar la Virgen, tumbar el árbol y construir la cancha de Básquet, para lo que se necesitó hacer un muro de contención. Resulta que allí vivían muchas personas adultas y niños que iban a ver a la Virgen. Les alcanzó la plata sólo para el muro y la cancha. 

8comunidad-tercer-milenio-gr.jpgCuando inauguraron el parque, la gente del barrio lo quemó. La reacción de muchas personas fue decir: “Ay, la gente de Ciudad Bolívar ni siquiera agradece que les hagan un parque”. El error fue del arquitecto porque no tuvo la sensibilidad para ir al sitio y entender lo importante que eran la Virgen y el árbol para los habitantes de ese sector. Lo primero que debió haber respetado era eso. Además había personas adultas, así que no debió hacer una cancha sino algo para ellos. No se le consulta a la gente primero y se han hecho muchos parques con errores. Digamos que se aplaude el hecho de querer hacer muchos parques, pero desafortunadamente la calidad ya no es igual.

Un contexto cultural e histórico

Al diseñar el parque se pensó cómo funcionaría para la población que lo iba a usar, qué necesitaría la gente del sector. También se estudió un poco de historia sobre qué habían hecho otros arquitectos, cómo les había resultado, qué nos gustaba de eso y qué podríamos incorporar acá, sin copiarlo. Por ejemplo el tema de los taludes. Habíamos visto todos los proyectos que hacían montañas en los parques, en Europa y en Estados Unidos. Se podían hacer montañas artificiales. Uno creería que si el terreno era plano habría que dejarlo igual. Pensamos visitar otros parques interesantes. Si no se podía viajar a verlos, se mirarían libros. Al ver cosas en otras partes del mundo uno piensa qué le gustaría y que no incorporaría.

Hay además una influencia de lo que uno ve alrededor. Desde la casa propia hasta lo que se ve en la ciudad. Por ejemplo, con todo respeto, el parque del Renacimiento, el que queda sobre la Veintiséis, es muy duro. Si uno lleva una niña a jugar pensará que el parque es muy triste, no tiene árboles. Yo dije que nunca haría un parque tan duro, haría uno más alegre y menos cerrado.

Proyección a la comunidad

“Un resultado muy satisfactorio es que en el una vez listo el parque en este quedó incluido el colegio Santa Inés. Para los niños de este colegio lo que antes era todo un lugar complicadísimo, lleno de inseguridad, se les volvió un gran parque con una cancha para ellos. También ahora se luce el edificio del colegio que es un bien de patrimonio cultural, es decir que no se debe demoler, tiene un valor histórico y cultural”.

Se sigue la gestión para mejorar el parque

Es muy triste, sin embargo, lo que me están contando: Que los niños ya no van a estar en el colegio porque se considera que están en una zona de alto riesgo porque queda junto a Medicina Legal! Desde el comienzo dijimos que Medicina Legal se debería ir de ahí. 

Respecto a los materiales que se utilizan para los pisos, yo estoy peleando en la alcaldía para se use el triturado de ladrillo que es reciclado y permite que cuando llueve, el agua siga derecho por el suelo. Esto es importante para que se mantenga húmedo y no se pierda el agua. Ustedes ven que la ciudad está cambiando. El clima está cada vez más caliente, llueve menos, en fin, todas las consecuencias del calentamiento global. El tema del medio ambiente es complejo, cosas tan chiquitas como que los pisos van a ser duros y de asfalto marcan una diferencia en este sentido. Con zonas verdes y más permeables, entra el agua y se queda dentro del suelo. Estamos obligados a diseñar de manera más amable y amigable con la naturaleza. Esto es muy importante para que lo tengan en cuenta los estudiantes que están haciendo profundización en turismo y medio ambiente.

De otra parte, cuando he llevado a los estudiantes de arquitectura nos hemos encontrado con personas que vivieron en el Cartucho, que están por ahí y cuentan su historia. Se han ido a vivir a casas vecinas, alrededor. Un día un señor nos empezó a contar su vida, al comienzo los estudiantes se retiraron, pero luego se interesaron. Él nos contó que vivía aquí en El Cartucho con cinco familias y todas ´chupaban bóxer´, los niños vivían descalzos y otras cosas más, nos contó toda su historia. 

Me parece muy importante que la gente que visita el parque sepa lo que había pasado en ese sitio, así que me fui a la alcaldía y les propuse que deberían contratar a estas personas, sin trabajo, para que contaran sus historias de vida a la gente. Esto para impedir que se olvide lo que pasó ahí, lo más triste que puede pasar es que a la gente se le olvida. Lo que pasó hace parte de nuestra historia de la ciudad y es bueno que la gente la sepa. Pero, esto no se ha hecho. Sería muy bonito que uno fuera al parque y allá estuvieran estas personas contando lo bueno, lo malo, lo que paso, ¿Cierto? 

Recomendaciones a los maestros

¿A alguno de ustedes le gustaría ser arquitecto, paisajista, o diseñador? Les recomiendo a los profesores hacer el ejercicio de conformar un equipo para realizar un parque, como en un juego de Rol. Por ejemplo, a partir del trabajo que está haciendo la profesora Edilsa, para hacer los patios y jardines del colegio más bonitos empiecen un juego de roles: tú te conviertes en el alcalde Peñalosa, tú eres el Padre de la capilla, tú eres el representante de la facultad de artes, tú eres la representante de las mamás, tú eres de la Acción Comunal,  tú representas a los niños y a los jóvenes... Y otros estudiantes hacen las veces del Equipo Técnico: Arquitectos, Urbanistas, Ingenieros, Ecólogos, Antropólogo… Se planean la obra, se van haciendo los dibujos, las maquetas… Todos investigan otros patios y jardines de colegios, comparan, ajustan. Si se puede se hace la obra. Si no, de este juego han quedado todos los procesos para llegar a ella”.