Coceptos clave

Educación y Arte

Se publican aquí artículos, y fragmentos de textos que buscan ayudar a los maestros de Artes a revitalizar y ampliar el panorama de su práctica pedagógica. 
Bienvenidos aportes 

Álvaro Medina l Lucas Ospina l Juan José Morales l Alonso E. Padilla l Harvard University

 Las Cualidades de la Calidad. Comprender la excelencia en la educación artística. 

Projecto Zero. Harvard Graduate School of Education. 2009.
Capítulo sobre evaluación. (Páginas 68 a 72) 
Traducción: m.e.r. 2010

Este es el más reciente y sesudo documento que se realiza sobre lo que puede llegar a ser el ejercicio de una educación artística de calidad. 

¿Cómo debiera evaluarse el aprendizaje artístico?

Al presionarla, mucha de la gente con la que hablamos cree que la evaluación, cuando está bien hecha, en efecto coloca a las artes como materia de estudio a la par con otras disciplinas  académicas, allí donde sucede un aprendizaje serio y puede ser medido. Además, estuvieron de acuerdo en que la evaluación ayuda a los maestros a ajustar sus formas de enseñanza para alcanzar mejores resultados. (…) la evaluación de buena calidad puede beneficiar la forma del currículo de artes: Garantiza que lo que importa en las artes es también central al currículo, y aporta introspección valiosa en el proceso de aprendizaje de los estudiantes. Las evaluaciones de calidad son auténticas, formativas, publicas, y las realiza no solo el profesor sino también los estudiantes quienes se comprometen con la auto evaluación” (2009;55) Evaluar y las artes pueden parecer dos cosas que no se mezclan. El interés por evaluar las artes viene principalmente de sus defensores y de quienes hacen las políticas de las artes que quieren que estas ocupen un puesto a la par con materias nucleares, en el mismo nivel de importancia. Quienes están en el terreno enseñando las artes piensan más en la calidad de sus programas que acerca de la necesidad de evaluar los niveles de aprendizaje de los estudiantes de maneras formales y calificables.

La presencia de estándares en el aprendizaje artístico y la insistencia en evaluar si esos estándares se cumplen, es considerada por los creadores de políticas públicas como los caminos hacia la calidad y la validación de la existencia de la educación artística. Sin embargo la mayor parte de la discusión acerca de los estándares en artes, se inclina por señalar que hay una ambivalencia en los estándares y el examen:
-“Evaluar aspira a que todos den una serie de respuestas correctas comunes; en las artes, se premian las respuestas originales. 
-Evaluar se centra por lo general en pedazos o segmentos de información; los trabajos artísticos enfatizan totalidades y configuraciones. 
-Evaluar enfatiza la adquisición de productos producidos por otros; las artes enfatizan contenidos que surgen de la propia experiencia, especialmente los que tienen que ver con los sentimientos. 
Éstos enunciados son tan fundamentales que pareciera que la evaluación y las artes estuvieran en distintos compartimentos”. (p.2). 
Eisner (1999) también argumenta que no debiéramos hablar sobre evaluación en las artes sin intentar a la vez mejorar la cultura de la educación artística en nuestras escuelas.      

La perspectiva experiencial  adoptada por los investigadores de este trabajo, no está bien representada por la mayoría de las formas de evaluar la educación artística en la escuela, la que por lo general se enfoca en objetivos y productos/ realizaciones artísticas logradas.

/A continuación se reseñan los cuatro movimientos de evaluación en artes más conocidos y con la más amplia sustentación para indicar cómo incrementar la calidad en el aprendizaje artístico. Vienen reseñas de los cuatro movimientos: 2 al interior de E.E.U.U. desde las políticas gubernamentales nacionales, 1 de política internacional, y otra de un bachillerato internacional, para entrar a estudios superiores en Artes, Historia del Arte y Música./

  (…) Al parecer todavía hace falta desarrollar un enfoque de evaluación de experiencias de aprendizaje artístico de calidad.

Claramente, mientras se desarrollan enfoques de evaluación de alta calidad, no hay uno que sea “el mejor” enfoque, y en realidad muchas de las personas con la que hablamos tienen argumentos a favor de múltiples métodos de evaluación, tanto cuantitativos, como cualitativos. No en vano permanece la pregunta: ¿Deberían evaluarse las artes? El argumento que le escuchamos a nuestros entrevistados últimamente fue pragmático. Jane Remer, hablando especialmente de K12 Educación Artística lo resume así: las artes no son más o menos sagradas que cualquier otra materia de estudio, y si queremos que se tengan en cuenta en la el aula, tenemos que ingeniarnos la manera para que se tengan en cuenta-en contexto- en términos de proceso, logros y resultados. Ella advierte: “Si la gente de las artes no se acoge a esta noción, pasarán una de estas dos cosas: éstas continuarán siendo ignoradas como estudios esenciales, o alguien que no sepa nada sobre las artes diseñará Test que tendremos que hacer, que violarán nuestros principios artísticos, sin honrar procesos y productos. Tendremos lo que nos merecemos.

 

Portada: