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Educación y Arte

Se publican aquí artículos, y fragmentos de textos que buscan ayudar a los maestros de Artes a revitalizar y ampliar el panorama de su práctica pedagógica. 
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Álvaro Medina l Lucas Ospina l Juan José Morales l Alonso E. Padilla l Harvard University

 Evaluación de los aprendizajes de las disciplinas artísticas en educación
inicial y básica 

Publicado en la Revista EDUCARTE 23. 2° semestre 2001. Págs. 13 -16

Prof. Dr. Alfonso A. Padilla Garrido
Facultad de Educación. P.U.C. 

La evaluación del aprendizaje es un análisis del proceso de enseñanza y aprendizaje y en sí mismo proporciona información sobre la enseñanza que se realiza y del alumno y la alumna, en relación a los avances que consigue, las dificultades que encuentra y los apoyos que necesita. En educación artística en el ámbito escolar, ha sido tradicionalmente difícil, y la verdad sea dicha, no ha pasado a ser más que valoraciones hechas a propósito del esfuerzo y el interés que demuestran los mismos.

Es reconocido que los objetivos propios de las disciplinas que integran esta área, plantean ciertas dificultades en su evaluación, desde luego, por sus propias intencionalidades difíciles de observar al focalizarse en un ámbito muy subjetivo de los alumnos(as). En el nivel de especialistas técnicos y profesorado, los aprendizajes artísticos han tenido poca preocupación, pasando generalmente a un segundo plano, por lo que no han existido grandes aportes concretos para asumir una tarea didáctica sólida en él y menos una claridad en lo evaluativo. 

Sin embargo, la educación artística tiene aspectos que son posible de evaluar y se deben evaluar tales como: las habilidades propias de toda actividad expresiva (no quedándose sólo en lo que expresa el niño y la niña, que desde luego es muy personal, sino cómo logra expresarse), procesos de conceptualizaciones que en todos los aprendizajes existe (sobre todo aquellos que van preparando a los alumnos y alumnas como espectadores frente al arte y que redundan en su lenguaje expresivo artístico), adquisición de hábitos y procedimientos que facilitan su expresión y su desarrollo estético, además de la coherencia entre los contenidos propuestos y el desarrollo de capacidades no difíciles de describir. 

La realización de un mejor proceso evaluativo en el área, trae como consecuencia obligaciones que no están en la actual realidad de la práctica docente en un Centro Educativo, debido a que ésta obliga a determinar claros criterios que consideren aspectos básicos en la situación de enseñanza-aprendizaje y debido a que es casi imposible determinar en su totalidad explícitamente las capacidades que intenta desarrollar y los contenidos que pretende transmitir la educación artística, que satisfagan a una amplia y variada realidad educativa como en nuestro país, y por lo que significa este tipo de educación epistemológicamente, hace recomendable algo difícil en cada Centro Educativo: que se analicen y se identifiquen consensuadamente aquellos aspectos que consideren necesarios potenciar de acuerdo con las características precisas y las opciones del profesorado. Es decir, basándose en el contexto educativo particular, exige a la comunidad educativa, alcanzar un acuerdo sobre qué contenidos y objetivos deben ser objeto de enseñanza-aprendizaje en el área y en función de ellos determinar los correspondientes criterios de evaluación. 

A continuación se presenta esquemáticamente cómo debe ser entendida la evaluación en ésta área, respetando los dos canales por medio de los cuales se desarrollan sus aprendizajes: 

Se presenta esquemáticamente cómo debe ser entendida la evaluación en educación artística
La auto-evaluación se entiende como el juicio que hace el alumno de su propio proceso de aprendizaje, la co-evaluación como la acción evaluativa cooperativa, donde los alumnos grupalmente valoran el logro de sus aprendizajes (también entendida como aquella en que participan otros agentes evaluadores, en conjunto con el profesor), y externa, la que se aplica a partir del juicio evaluativo del profesor(a). 
A través de la auto-evaluación de los alumnos se les puede obtener importante información sobre: 

- . Qué trabajo realizó. 
- . Cómo lo realizó, Con qué materiales y técnica, Qué pasos siguió. 
-. Qué utilizó de lo que ya sabía. 
- . Qué es lo nuevo que aprendió. 
- . Qué es lo que le costó más realizar. 
- . Qué es lo que no pudo conseguir. 
- . Otras... 

En el caso de una co-evaluación , luego de realizado algún trabajo grupal, podría ser útil obtener información sobre: 

-. El trabajo realizado en relación a discusiones que surgieron, toma de decisiones sobre: materiales, técnicas y la realización del trabajo mismo. 
- . Cómo se repartió el trabajo. 
- . Cuál fue el aporte de cada uno. 
- . Si fue equitativo el trabajo del grupo. 
- . Qué dificultades surgieron. 
- . Cómo valoran el trabajo realizado. 
- . Otras... 

En todos los casos, es posible obtener la información con cualquier instrumento y a través de variadas actividades evaluativas, dependiendo de la edad de los niños y niñas, siendo importante que el profesor posea un método de registro que le permita visualizar en forma fácil la evolución de los aprendizajes. 

Las decisiones que se deben tomar a partir de la información recogida a través de la evaluación pueden ser de carácter pedagógico o de carácter acreditativo. Quizá donde se encuentre la mayor duda, no es en cuanto a la obtención de la información evaluativa, sino en el momento de emitir el juicio valorativo de logro o no logro, más aun cuando se tiene que calificar al alumno, dada las características de las competencias observadas en los niños y niñas en la educación artística, por el respeto además, de los principios propios de la educación por medio del arte. 

Como ayuda para solventar algunos de los problemas anteriormente expresados, se aportan consideraciones interesantes a tener en cuenta, para la evaluación de los aprendizajes en este sub-sector: 

1.- Al evaluar cualquier trabajo infantil hay que considerar que dicho trabajo es fruto de un proceso de auto-expresión por parte del niño y la niña, es decir, un medio a través del cual él comunica algo que le tocó emotivamente y esto determina el carácter individual y personal de la obra. Sus trabajos, por lo tanto, representan además de aprendizajes específicos, un lenguaje por medio del cual manifiestan sus sentimientos y emociones, sus vivencias, por lo que cualquier error evaluativo puede causar mucho daño en el desarrollo personal de ellos. 

Tampoco se trata de encontrar todo bueno y no formar al alumno para que reconozca sus errores y animarlo a que los supere. 

2.- La evaluación no sólo debe apuntar al producto logrado, sino que también al proceso anterior para lograr este producto. Es necesario considerar que es tan, y a veces más importante, el proceso que el producto. Es necesario por lo tanto que el profesor desarrolle una observación sistemática y registre la información importante del proceso, lo que le permitirá apoyar mejor los aprendizajes de los niños y niñas y además emitir juicios más acertados al evaluar productos y al efectuar evaluaciones más decisorias. 

3.- Se debe considerar la auto-evaluación. Por tratarse de una expresión interior, ¿Quién mejor que el niño y la niña puede saber si logro o no el aprendizaje?. 
La evaluación, en sí misma es una tarea compleja que conlleva la reflexión sobre los elementos que configuran el proceso de enseñanza y aprendizaje. En esta reflexión es parte imprescindible el alumno que, al igual que el profesor, tiene sus ideas sobre el propio proceso de aprendizaje y, por lo tanto, sobre la evaluación del mismo. Esto es importante, pues muchas veces no coincide lo que el profesor cree que aprenden sus alumnos y alumnas y lo que éstos aprenden en realidad. 

Averiguar cómo el alumno construye su aprendizaje es un propósito difícil que exige un gran número de datos que informe al respecto y contrastar las apreciaciones que esos datos ofrecen entre sí con las valoraciones del propio alumno. Este último aspecto, que puede parecer demasiado exigente para niños y niñas de NB1, no lo es tal por las múltiples respuestas que dan, no sólo verbales, sino también gestuales y de movimientos. 

No debemos olvidar que la valoración del propio trabajo, sea este individual o grupal, es una actitud que se aprende y que no sólo promueve el conocimiento del proceso expresivo e investigador, sino que también desarrolla la propia responsabilidad personal, aspecto este que apoya además el logro de objetivos transversales. 

4.- Es importante introducir la evaluación de pares (co-evaluación), sobre todos en aquellos aprendizajes que se obtienen a partir de actividades comunitarias. En los trabajos grupales es importante que los niños y niñas expresen sus apreciaciones sobre los aportes de cada uno. 

5.- Al evaluar los aprendizajes de educación artística de cada niño y niña, se deben comparar con los anteriores que ellos han demostrado, observando la evolución de los mismos y no con los logrados por sus compañeros y compañeras. En las Artes Plásticas por ejemplo es importante que cada niño y niña posean una carpeta donde ir coleccionando sus trabajos y las reflexiones personales sobre los mismos. En Educación Musical podrían emplear la grabación para registrar sus productos. En las otras disciplinas se podrían mantener registros individuales. 

6.- La obtención de información se debe realizar con variados instrumentos, cuidando en su construcción que tengan validez de contenido en relación al objetivo desarrollado, es decir que apunte verdaderamente a lo que se enuncia en él. Además el evaluado debe tener claro conocimiento sobre qué y cómo se le evaluará, siendo importante que los alumnos y alumnas, antes de iniciar su trabajo se les explique claramente qué se espera que logren. 

7.- Las actividades o eventos evaluativos que se incorporen en el proceso, no deben considerarse por el educador(a), ni sentirse por los alumnos(as) como algo aislado del propio proceso. Es decir, deben constituirse como parte de la cotidianeidad de las actividades educativas. 

8.- Es posible procurar inmiscuir al alumnado en las actividades evaluativas, invitándolos a participar en la definición de dimensiones a observar, por ejemplo o determinación de lo que se va a evaluar, etc.

 

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