"El ‘Viaje’ hacia el encuentro de lo abstracto". IED Julio Garavito Armero, 2009

Artes visuales
Gary Gari Muriel.

El ‘Viaje’ hacia el encuentro de lo abstracto1.jpg

Año 2009

120 estudiantes de 7º 

Profesor: Gary Gari Muriel

IED Julio Garavito Armero

Puente Aranda, localidad 16, Bogotá

 

 

  1. Supuesto Pedagógico
  2. Motivación
  3. Expresión - Transformación simbólica
  4. Expresión estudiantil
  5. Variantes
  6. Socialización

Supuesto Pedagógico

A partir de una vivencia lúdica del espacio tridimensional y de la exploración de algunas características de la creación abstracta bidimensional, las y los estudiantes se familiarizan con los fundamentos estéticos e históricos de esta abstracción y pueden reconocer el punto, la línea, la forma, el color y la textura como “elementos básicos” de la expresión gráfica.

Motivación

Reunidos en el salón de clases se les explicó a las y los estudiantes la estructura del trabajo que iniciábamos y las etapas del recorrido que íbamos a emprender. Se les comentó que comenzaríamos un “Viaje” muy especial que se iniciaría en el patio del colegio (espacio tridimensional) y culminaría en composiciones, dibujos y en collage que cada uno haría sobre el espacio plano de un soporte de cartulina o de cartón paja, que explorarían durante el proceso varios de los “elementos básicos” de la expresión plástica bidimensional (punto, línea, forma, plano, color y textura).

A continuación se les planteó que cada estudiante iba a ubicarse en un lugar en el patio, e iba a tomar una posición corporal que le permitiera sentirse como un punto, (acurrucándose, por ejemplo) como una pequeña forma en relación con el espacio circundante. Así, distantes unos de otros, se apreciarían mutuamente como un punto en el espacio. A continuación se daría una señal sonora, para que, “cada punto” comenzara a desplazarse lentamente en diferentes direcciones en ese espacio, tratando de volver a pasar, desde distintas ubicaciones, por lugares por los que ya hubiese pasado, evitando tropezar a los demás “puntos”. Tras unos 10 minutos de esta exploración en el patio, volvimos al salón de clases.

Expresión - Transformación simbólica

El ‘Viaje’ hacia el encuentro de lo abstracto2.jpgDe vuelta al salón de clases se propuso que sacaran los materiales que se habían pedido con anterioridad (1/8 de cartulina preferiblemente o una hoja de papel (carta u oficio) como soporte, un lápiz de grafito, un graficador de tinta (bolígrafo, micropunta, o plumón delgado) y se les dijo que con esos materiales íbamos a transformar la experiencia vivida primero en un dibujo abstracto monocromático, y posterior mente en un collage poli cromático que tendría además texturas matéricas. Pero que de esto hablaríamos después, porque en este momento nos íbamos a concentrar en el dibujo.
 
En el tablero, se explicó el procedimiento: 
Con un marcador borrable, se mostró cómo al contactar la punta entintada de este instrumento con el soporte del tablero aparecía una huella de ese contacto, la cual al compararla con las dimensiones del espacio que la rodeaba, se podía apreciar como una forma muy pequeña que podíamos denominar “punto”. Allí se les planteó que recordaran cómo se habían sentido en esa condición de “puntos” en el amplio espacio del patio y se les aclaró que si alguien los hubiese visto desde, por ejemplo un edificio cercano, indudablemente los hubiese visto como pequeños puntos en ese espacio.

A continuación se mostró como al desplazar el marcador desde ese punto aparecía el registro grafico de dicho movimiento como una huella alargada del grosos de la punta del marcado la cual podíamos reconocer como una “línea” y como si desde el final de esa línea desplazábamos el marcador en otra dirección aparecía otra línea que según el tipo de desplazamiento podía ser recta, (y se hacia el trazo) o curva (y se hacía) o en zigzag o de cualquier tipo. Pero que también podíamos entender esa acción como el registro grafico (lineal) del desplazamiento en varias direcciones del punto inicial, tal como habría quedado registrado si el desplazamiento de cada estudiante en el patio hubiese dejado algún tipo de huella gráfica (por ejemplo si los zapatos tuviesen pintura en las suelas al caminar sobre el patio de cemento o si la arena de las canchas estuviese mojada de manera que quedaran sus huellas). Al entender el ejercicio de esta manera, podíamos apreciar como a medida que esa línea en su desplazamiento en varias direcciones se intersecaba a sí misma en diferentes puntos, e iba generando unas formas cerradas que podíamos llamar “planos” y que si continuábamos con esa serie de desplazamientos “controlados” (realizados lentamente), en varias direcciones, hasta volver al punto inicial, terminaríamos por generar una “organización” de formas en el espacio bidimensional del soporte, es decir una COMPOSICIÓN lineal, que podríamos asumir como la estructura de nuestro dibujo. Composición que, aunque nos permitiera evocar los desplazamientos realizados en el patio, no representaba nada en particular del mundo visible, es decir que tenía una validez propia como forma global (independientemente de si resultaba agradable o desagradable), y no porque se pareciera más o menos a ningún ser u objeto de nuestro entorno. Aclarando entonces, como actualmente, para el mundo occidental las composiciones que presentan esas características se les llama abstracciones o Arte Abstracto.

Expresión estudiantil

El ‘Viaje’ hacia el encuentro de lo abstracto3.jpgLuego de la explicación en el tablero, se les propuso al grupo que cada estudiante iniciara, con el lápiz de grafito, su propia composición, recordando como se habían ubicado en el espacio del patio y como se habían movido lentamente por el. (Se reiteró la indicación de ir haciendo el desplazamiento lineal con el lápiz de manera lenta y controlada para tratar de evitar acciones de “garabateo” descontrolado que generara estructuras atiborradas). Cuando terminaron la estructura básica, se les planteó que comenzaran a enriquecer internamente cada una de las áreas o formas surgidas del proceso de desplazamiento del graficador inicial (lápiz de grafito) sobre el soporte, exclusivamente con puntos y líneas realizados con un graficador de tinta (bolígrafo o micropunta) de un solo color. Para adelantar ese trabajo se les sugirió que trataran de generar tratamientos distintos en áreas cercanas o adyacentes y, que en lo posible, combinaran los efectos de varios graficadores del mismo color. Este procedimiento se adelantó durante varias clases hasta terminar el dibujo.

Variantes

Una vez cada estudiante terminaba el trabajo de dibujo, se le sugería comenzar, del modo anteriormente descrito, una nueva estructura abstracta, cuyas aéreas ahora iban a enriquecer con pintura y collage, usando para ello diversos materiales y colores.

Socialización

El ‘Viaje’ hacia el encuentro de lo abstracto4.jpgCuando se terminaron ambos tipos de trabajos, procedimos a mostrarlos señalando la gran diversidad compositiva a pesar de estar trabajando con unas limitantes en el caso del dibujo (puntos y líneas de un solo color). Se resaltaron aquellos trabajos en los cuales la composición resultaba más agradable por haber logrado una organización armónica general de las aéreas y por haber conseguido equilibrados contrastes en los tratamientos lineales, de tramas y de puntos en los dibujos; así como de colores y texturas en los collages y pinturas. En esta fase se enfatizó el valor plástico (compositivo, cromático, textural, etc.) de dichos trabajos, como obras autónomas (abstractas) que tienen una importancia estética por su belleza o su fuerza propia, y no porque se parezcan más o menos a elementos y seres reales. (Los grados inferiores suelen creer que lo figurativo es lo importante, que tiene el mayor valor).
Igualmente se señalaron las problemáticas aparecidas en algunos trabajos en los que la estructura compositiva no era tan llamativa o equilibrada, por no haber controlado el proceso; o en aquellos en los cuales se presentaran deficiencias en el manejo de los contrastes de tramas o colores o texturas en las diferentes áreas elaboradas.