Encuentros con artistas maestros: videoarte

Diego León 

Maestro artista


Diego León

Entrevista a Diego León sobre su proceso creativo para la realización del video El arte contemporáneo, en conjunto con Sabrina Guzmán, en el que se recapitula la última década de la expresión artística en Colombia y en otros países, para la Video Exposición del Bicentenario: Artes Visuales en Colombia desde 1810. Museo de Arte Moderno 2010.

· Se contempla la idea
· La realización de la obra o transformación simbólica 
· Reflexión analítica, decisiones, significados que se forjan
· Proyección e impacto cultural del trabajo

Se contempla la idea

Primer encuentro con el cine y con el arte

“De niño jugaba a desarmar cosas”, nos cuenta Diego León; “desarmaba y rompía todo lo que encontraba. Siempre me gustaron los aparatos y la tecnología y afortunadamente tenía acceso a ellos. En mi cuarto, cuando abría la puerta, se prendían automáticamente el radio y la luz. Hacía todo tipo de experimentos y cosas así; eso era lo que más me gustaba. Jugaba solo. Tenía pocos amigos, la verdad. La mayor parte del tiempo me encerraba en la casa con el computador”.   
“Estudié primero cine, pero tuve una gran pelea ideológica con éste y decidí estudiar  arte. Mi primer contacto con el cine fue gracias a un tío que me llevaba a la cinemateca y me traía a los museos, donde yo encontraba toda clase de cosas interesantes. Esto fue muy importante para mi decisión inicial de estudiar cine”, dice. “Finalmente, no hubiera estudiado arte, si antes no hubiera estudiado y peleado con el cine”.

Un reto difícil

“Hacer este video sobre El arte contemporáneo en Colombia fue siempre un reto gigante. En un principio, cuando nos asignaron a Sabrina Guzmán y a mí, ella no se encontraba acá y tuvimos que organizarnos para poder trabajar juntos”, explica Diego. “Hicimos una primera reunión y cada uno escogió su periodo de tiempo; acordamos las fechas y la duración de los videos y nos dieron rienda suelta para comenzar el proyecto. Inicialmente el video tenía una duración de 10 minutos, pero era evidente que iba a ser imposible mostrar en tan poco tiempo todo lo que teníamos que mostrar. Me acuerdo que la primera selección era como de 580 artistas y el tiempo nos daba solamente para darle 1.3 segundos a cada uno. Ese fue uno de los primeros inconvenientes que tuvimos que afrontar.” 

“El segundo problema fue que no queríamos hacer un video contado de manera cronológica. Creemos que las prácticas artísticas contemporáneas no se dan por pasos ni por procesos. Además, si abordábamos el periodo cronológicamente, iba a tener un look historicista y nosotros no queríamos eso. No quisimos ser críticos de arte, porque no queríamos que el video estuviera lleno de afirmaciones definitivas; buscábamos que la gente saliera de acá a investigar, con más preguntas que respuestas. Así enfocamos todo el proceso de investigación que hicimos con Nicolás Gómez, un investigador que creo que ya llegó a Colombia, después de estudiar historia del arte en Londres. Juntos logramos construir un gran texto: un ensayo sobre prácticas artísticas contemporáneas, del cual partimos luego para escribir el guión.” 

“Otro inconveniente que tuvimos que afrontar”, nos cuenta, “es que muchas de las obras contemporáneas tienen un tiempo y una duración específicos. Uno no puede mostrar un cuadro y ya; son instalaciones, performances, intervenciones, cosas sonoras, videos. Para mostrar eso se necesita tiempo y no lo teníamos. Era un gran problema. Recuerdo mucho que en una galería nos dijeron: ‘pueden sacar la obra de nuestro artista, pero solamente si la sacan completa’. ¡La obra completa era de 17 minutos! Nosotros dijimos: ‘Es imposible. Podemos darle 25 segundos’. Siempre tuvimos el mismo problema: el tiempo y la cantidad de gente.”

“Afortunadamente eso se fue solucionando en la medida en que hacíamos categorías y capítulos. Fuimos agrupando en pequeños grupos a los artistas que teníamos con las obras que más nos interesaban. No queríamos hablar de las obras más importantes en la historia del arte, sino de las que creíamos que se relacionaban con el marco que les estábamos dando. Seguramente Sín Título (1993) no es la obra más importante de Juan Fernando Herrán, por ejemplo, pero nos funcionaba en el contexto de la reflexión que estábamos haciendo.”

Definiendo las categorías 

Cuando terminamos esa primera parte de la investigación”, nos cuenta Diego, “y teníamos un marco teórico-histórico del periodo que íbamos a trabajar (un texto como de ochenta y pico de páginas), empezamos a ver que los artistas abordaban ciertos problemas que se repetían y que de alguna manera podíamos agrupar. Fue entonces cuando creamos estas categorías que son los capítulos que ustedes ven en el video: Cuerpo íntimo, Cuerpo lítico, La imagen de la materia, Los nuevos medios,Colección archivo. Hicimos unos ensayos cortos sobre cada uno de estos temas, tratando de hacer una reflexión inicial y de ejemplificarla con artistas y con obras, para generar no unas conclusiones, sino unas reflexiones finales”.

“Al organizar estas unidades conceptuales, nos parecía terrible decir, por ejemplo, La Pintura, porque creemos que la técnica ya no es un problema contemporáneo y esto no entraba en nuestra reflexión. Por eso las armamos de esta manera. ¿Qué hicimos entonces cuando creímos que todo el panorama de las prácticas artísticas contemporáneas estaba en estas ocho categorías (de las cuales al final quedaron solamente siete? Cogimos a los distintos artistas, que en ese momento eran ya 132, y empezamos a mirar su obra y dónde podía ubicarse dentro de estos capítulos. Y así fue como empezamos a armar la estructura conceptual del video.